Valentía en una tienda de música – Otago Daily Times

Rachel Joyce cuarta novela, La Tienda de Música, sigue un registro-propietario de una tienda que tiene un raro don para la terapia de la música.

LA TIENDA DE MÚSICA
Rachel Joyce
Penguin Random House

Por HANNAH BECKERMAN

Desde su exitoso debut en 2012,El Raro Peregrinaje de Harold Fry, Rachel Joyce ha establecido una reputación para las novelas que exaltan la dignidad y el coraje de la gente corriente y la resistencia del espíritu humano.

Su cuarta novela, La Tienda de Música, es impulsado por el mismo impulso.

Establecido en 1988, se sigue expediente-dueño de la tienda de Frank, que tiene un raro don para la terapia de la música: él puede encontrar la pieza perfecta para remediar cualquier emocionales o psicológicos de las aflicciones de sus clientes están sufriendo.

“Frank les había ayudado a través de la enfermedad, el dolor, la pérdida de la confianza y el empleo, así como el diario más cosas como los resultados de fútbol y el clima. No es que él sabía acerca de todas esas cosas, pero en realidad se trataba de una cuestión de escuchar, y él tenía una infinita paciencia.”

Frank locales están en la bien llamada la Unidad de la Calle, donde sus compañeros de los comerciantes son un grupo variopinto de turbe, privados de sus derechos a los individuos: “Frank podría haber cortado una solitaria figura, pero este no lo hizo inusual en la Unidad de la Calle, donde muchas personas habían sido una vez a solas”.

Hay Maud el tatuador, el Padre Anthony con su tienda dedicada a la iconografía religiosa, el Señor Novak, el baker y el desgarradoramente conmovedor Williams brothers, que dirige el tanatorio y a menudo son vistos tomados de la mano.

Todos estos forasteros han sobrevivido, o todavía están luchando con la adversidad, y Joyce tiene un raro don para evocar la tranquila tragedias de sus vidas con la compasión y la atención.

Pero la Unidad de la Calle está bajo amenaza. Un desarrollo local de la empresa quiere adquirir y demoler todos los edificios para dar paso a la vivienda. Mientras tanto, Frank está luchando con las compañías discográficas que presionarlo para stock de CDs en lugar de su amado vinilo.

En este surtido de melancólico vidas paseos Ilse Brauchmann, una misteriosa mujer alemana en una casaca verde, que se desmaya fuera de Frank de la tienda.

Lentamente, tentativamente – con sutil y sensible a la estimulación por Joyce – ella se involucra con la Unidad de los residentes de la Calle, y con Frank en particular, como su propio dolorosos secretos son revelados.

La Tienda de Música es una novela sobre las personas en la cúspide de cambio y trata de tener el valor para someterse a una transformación personal.

Como con Joyce otros libros, de la comunidad resulta ser el catalizador y el salvador – para estos personajes.

En el de los residentes de David y Goliat lucha en contra de la propiedad de los desarrolladores, hay resonancias de Harold Fry caminar a través de gran Bretaña, aunque aquí la redención viene en más matices en las formas.

Pero lo que realmente eleva La Tienda de Música es Joyce conocimiento detallado de la música.

Hay historias acerca de los compositores y músicos que van desde Beethoven, Vivaldi y Purcell a Duke Ellington, Aretha Franklin y los Sex Pistols.

Joyce teje estas en Frank de la terapia musical y los flashbacks de su infancia con su bohemia, emocionalmente remoto madre, Peg, que le enseñó a escuchar: “la Música es sobre el silencio… el silencio al principio de una pieza de música es siempre diferente desde el silencio al final… porque si escuchas, el mundo cambia. Es como caer en el amor. Sólo que nadie salga herido.”

Este podría ser igualmente una descripción de la prosa de Joyce: aquí es una historia de amor que como mucho acerca de los silencios entre las palabras como lo que se dice – los espacios entre la gente que puede estar lleno de misterio, confusión y malos entendidos así como de esperanza.

– Tutor de Noticias y Medios de comunicación

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